Oveja Negra

INSOPORTABLEMENTE VIVO


27 de octubre de 2016

Oveja Negra

¿Viste que hay determinadas fechas, como un capricho calendario de la vida, que son oportunidades para volver a pasar algunos hechos o personas por el recuerdo y los sentimientos? 

¿Viste que hay momentos en que por andar pensando tanto a alguien, casi que la fecha se te pasa por alto?

Nos anduvo pasando un poco eso en estos últimos meses.

Se nos vino encima un nuevo 27 de Octubre, parece mentira. No te das una idea Néstor querido, lo que te andamos extrañando. 

Como no extrañarte, si emergiste de entre los escombros de una Patria que se desangraba ante el espanto neoliberal.

Como no extrañarte, si emergiste de entre los escombros de una Patria que se desangraba ante el espanto neoliberal. Que le dolía en sus entrañas la miseria de sus hijas e hijos. Que transitaba los umbrales de su disolución, que la habían entregado a los intereses de un puñado de mercenarios que  andaban saqueando nuestro destino de felicidad.

Como no pasar de nuevo por el recuerdo aquélla convocatoria que nos hiciste, que mirábamos a regañadientes por aquellos meses turbulentos del 2003, cuando nos viniste a proponer un sueño.

Mira si no vamos a ser obstinados en recordarte, si como buen criollo fuiste terco en reparar las esperanzas de los más humildes, las frustraciones de las trabajadoras y trabajadores que tenían sus manos vacías. Como aquél reparador de sueños de Silvio, que llegaba con afán risueño de enmendar lo roto, de aflojar los odios y apretar amores.

Justo ahora, que aquél infierno que pensábamos había quedado sepultado bajo el abrasador asfalto de un 20 de diciembre tapizado en piedras y sangre de compatriotas; regresó en una nueva fase, brutal, veloz y violenta, para reparar las ambiciones de unos pocos poderosos que nos desprecian. A vos, a nosotros, a los más humildes.

Los que echaste a patadas en el culo del Banco Central, porque querían endeudar la Argentina, volvieron a sentarse en el sillón de un ministerio, para llevar adelante un programa de ajuste y endeudamiento bestial, que pretende condenar a nuestra Patria al infierno de la miseria.

Como no te vamos a extrañar a vos, que justo en las más difíciles, fuiste con la verdad para adelante. Si estos miserables llegaron de la mano de Mauricio Macri, que tuvo que bañarse de mentiras para falsear la voluntad popular; para construir un fraude que la historia habrá de condenar.

Como no te vamos a extrañar Flaco querido, si nos enseñaste que el peronismo encontraba su sentido en la construcción de una mayoría política.

Si cuando perdiste en el 2009 contra el aparato mediático de Clarín, no saliste a buscar culpables o traidores. Pusiste la política por delante, y nacionalizamos las AFJP y avanzamos en la ley de medios, que estos turros se llevaron puesta en el primer mes de gobierno.

Como no te vamos a extrañar Flaco querido, si nos enseñaste que el peronismo encontraba su sentido en la construcción de una mayoría política. Que nos bajaban el precio cuando nos quería diferenciar del peronismo, y que en la batalla por su sentido, se encontraba la clave de poner en avance la voluntad y la organización popular.

Pero sabes Néstor, te andamos haciendo caso también. ¿Te acordas cuando nos leíste aquél poema de Joaquín Areta, cuando nos pediste que te recordemos junto a la risa de los felices, porque canalizaste nuestro amor, porque nos sentimos queridos, protegidos y ayudados?

Por todo eso, también flaco, te andamos extrañando menos que antes. Porque te anduvimos encontrando. Parece extraño, pero te aseguramos que no es ningún fenómeno esotérico. Te encontramos cortando el puente con nosotros, cuando el odio se llevó a la cárcel a nuestra flaca Milagro.

Te encontramos surcando la Patria en aquella marcha federal. Te encontramos en la mirada de los trabajadores, que volvieron a la calle y mastican bronca porque siente que entregan por miseria la dignidad  de su pelea.

Te encontramos en la lágrima que surca el rostro de cada desocupada, de cada desocupado. En la melancolía de nuestras viejas y viejos, que putean cuando ven reflejada miseria en el recibo de sus jubilaciones.

Te encontramos en la soledad de Dilma, en el llanto de Lula. En la bronca de Maduro, de Evo y de Correa. Te encontramos en el sacrificio de la militancia, que se multiplica para abrir un comedor, un merendero, porque nuestros pibes no pueden morfar en sus casas.

También te encontramos en el miedo de los que nos gobiernan y de sus mandadores. Porque así como apareces entre nosotros, también seguís siendo la pesadilla de los vendepatria.

Te encontramos también en la sonrisa de la dignidad, en el dolor de los que nos faltó alcanzar, en los sueños que no renuncian a seguir invadiendo nuestras noches, en la esperanza que no se acobarda con la amenaza de los cobardes ni la mentira de los refutadores de leyendas.

También te encontramos en el miedo de los que nos gobiernan y de sus mandadores. Porque así como apareces entre nosotros, también seguís siendo la pesadilla de los vendepatria.

Te queríamos molestar, Néstor querido, para recordarte como lo pediste. Necesitamos encontrarte más. Te precisamos así siempre, tal y como nosotros te sentimos. Insoportablemente vivo.


                                                                   Colectivo de Medios Oveja Negra

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