Un pesebre con Qunita
19 de diciembre de 2016

Durante la tarde del domingo 18 de diciembre en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, los niños, niñas y jóvenes de la Isla Maciel junto al padre Francisco “Paco” Oliveira, pintaron un mural y realizaron un pesebre viviente en el que el niñito Jesús nació en una Qunita.
“Hay quienes nacen en cuna de oro, y hay quien nace y no tiene una cunita”, explicó varias veces el padre Paco a quienes iban llegando a compartir el encuentro. La lluvia no fue motivo suficiente para impedir la jornada de actividades, que se suma a las ya desarrolladas durante el año y que tienen el propósito de seguir exigiendo la entrega de los más de 60 mil kit de este programa, que se encuentran en depósitos y sin ser entregados a sus beneficiarios.
“Qunita no era simplemente un regalo de cosas para los más humildes de nuestra Patria. Ese programa redujo la mortalidad infantil. En nuestro barrio las casas son pequeñas, la gente no tiene plata para comprar una cuna y por lo general, el niño que nace duerme con los papás, eso está comprobado que favorece la muerte súbita, y está comprobado que con este programa se redujo la mortalidad infantil. Además, tenía una parte de educación, de formación de la mamá y del papá. Es decir que era un programa integral”, afirmó Francisco refiriéndose a las características del programa que el gobierno de Macri ha suspendido.
No queremos que sea una cuna de oro, pero sí una de igualdad y de dignidad.
“Sacaron el programa, yo creo que con la misma lógica que hicieron con otro montón de programas. Primero, instalar en la opinión pública que era corrupto, que hubo sobreprecios y gente que se llenó los bolsillos. Y acá se instaló eso, paso previo a dejar sin derechos a la gente que era beneficiaria de programa, de ese derecho”, dice Paco y se pregunta: “Yo siempre digo lo mismo: si te encontras con un programa que tiene deficiencias, mejoralo. Ahora, ¿a quién se le ocurre cerrarlo, quemarlo o tener 60 mil kit guardados en un depósito?”.
Francisco pertenece a la corriente de Curas en Opción por los pobres y hace doce años que está “en su lugar en el mundo”, como le llamó a la Isla Maciel. Contó que para el 23 de diciembre tienen planificado ir hasta la quinta de Olivos para pedirle a la primera dama que ponga su sensibilidad de mujer y de madre y que influya para que, de una vez por todas, se entreguen las Qunitas. “No queremos que sea una cuna de oro, pero sí una de igualdad y de dignidad”, finalizó.