Oveja Negra

Lo único inevitable es no callarnos más


25 de enero de 2018

Oveja Negra

"la batalla siempre es cultural, por lo cual saldremos a combatir dicho discurso milenario el cual fue justificador de las peores atrocidades que han sufrido las mujeres a lo largo de la Historia."

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El verano en los medios de comunicación argentinos irrumpió con discusiones que cataloga bajo el mote de “polémicas”, para ocultar que, en verdad, estos medios terminan funcionando como la caja de resonancia de concepciones aberrantes, principalmente en materia de igualdad de géneros, derechos de la mujer, y diversidad sexual. Entre estos intercambios mediáticos se encuentra la declaración de Cacho Castaña, que él mismo intentó disfrazar de humorada de antaño, una sólida muestra de la lamentable vigencia de la cultura de la violación, y de la impunidad de esa masculinidad que hoy en día, el feminismo activo y la militancia diversa han logrado hacer retroceder unos cuantos casilleros. A continuación, el Colectivo Mirabal relata para Oveja Negra cuáles fueron las acciones que decidieron llevar adelante sus integrantes, para ponerle un coto a esta cultura que intenta invisibilizar los crímenes que comete a diario el patriarcado.

 

por Colectivo Mirabal

"Andá a saber qué piensan las mujeres. Hace años que los poetas, antes de Cristo y después de Cristo, queremos saber qué tienen en la cabeza y nunca lo supimos. Entonces, lo que tengan en la cabeza, que hagan lo que quieran, si la violación es inevitable, relájate y goza", dijo muy suelto de cuerpo Cacho Castaña la mañana del 8 de enero durante el primer programa de Involucrados, magazine conducido por Mariano Iúdica y Pia Shaw en el canal América.

“Es un poco fuerte”, comentaron en el estudio, pero Iúdica enseguida puso paños fríos sobre la declaración, tirándonos la pelota a lxs televidentes. “Ahora te van a sacar de contexto”, decía mientras se agarraba la cabeza. No contento con el primer dixit, Cacho redobla la apuesta argumentando que solo estaba intentando ponerle algo de humor a la cuestión, y vira nuevamente hacia la derecha mencionando la importancia de la colimba en la formación de la juventud. Cuando parecía que la nota iba a seguir su curso, el panelista Guido Záffora vuelve a la declaración inicial y le remarca a Cacho el carácter poco afortunado de la misma. Ahí vuelven a describirse los mismos roles: un Cacho envalentonado haciendo gala de sus años de trayectoria en la música y por ende mayor entendimiento de las cosas, un panelista apabullado aclararando que no era su intención faltarle el respeto y un Mariano Iúdica intentando apaciguar las aguas.

Sin embargo estos intentos fueron en vano, esa misma tarde comenzaron los repudios a los dichos de Castaña y a la actitud legitimadora de Iúdica y compañía desde numerosas redes sociales y medios de comunicación, por parte de todo el movimiento de mujeres y aliados. Desde músicxs como Lula Bertoldi a actorxs como Juan Gil Navarro se expresaron el Twitter enfatizando el carácter misógino y dañino de estas declaraciones, y lo perjudicial del tratamiento de la cuestión por parte de la conducción del programa. Lo mismo ocurrió por parte de diferentes organismos y espacios de militancia que nuclean a las feminidades, como fue nuestro caso.

Nosotrxs somos un colectivo que nuclea a feminidades de la ciudad de Mar del Plata. Mar del Plata es una de las ciudades con mayor índice de violencia machista del país, registrándose alrededor de 960 denuncias mensuales por violencia de género y dónde en el último año ocurrieron 8 femicidios, por lo cual hay vigente una emergencia de género hasta mediados de este año. Es también una localidad gobernada por una gestión encabezada por Carlos Arroyo, quien en repetidas ocasiones también se pronunció de forma desafortunada sobre las mujeres e incluso sobre el movimiento #NiUnaMenos. Son esta coyuntura y el discurso que la avala los que nos motivan a militar el empoderamiento femenino y la equidad de género en todos los ámbitos sociales.

Como es lógico, esta situación nos tocó de lleno y decidimos hacer algo al respecto. En contacto con otras compañeras del movimiento d e mujeres marplatense entramos en conocimiento de que a Cacho Castaña se le había dado la distinción de “vecino ilustre” de la ciudad en 2008. En la misma se detallaba que se lo galardonaba por su gran aporte a la cultura local, palabras que nos hicieron ruido. Es justamente el discurso que, entre otrxs, encarna Castaña el que forja la cultura, la subjetividad sobre la cual se sustenta la opresión hacia las feminidades en todas sus formas. Desde lo más atroz como justificar una violación hasta micromachismos como el no entender lo que pensamos las mujeres, si es que pensamos en algo. Es por esto que decidimos movilizarnos para labrar una nota para retirarle esta distinción.

Así fue como el pasado 10 de Enero, realizamos dicha acción en el Honorable Concejo Deliberante, exigiendo al ejecutivo local una respuesta y posicionamiento claro frente a una situación de violencia que vulnera al movimiento de mujeres en su conjunto. Bajo la línea y la convicción de que ninguna agresión quedará sin respuesta, las mujeres reafirmamos nuevamente nuestra organización plural y colectiva. Frente a una realidad donde ser mujer es un factor de riesgo, y el estado se ausenta dejándonos al desamparo, creemos en la urgencia de desnaturalizar la indiferencia que es aliada y cómplice de cada femicidio en nuestro país.

Nos alerta la falta de compromiso por parte de los medios hegemónicos de comunicación, cuya respuesta en su gran mayoría fue la legitimidad hacia un discurso sumamente peligroso como el del señor Castaña.

Consideramos, como mujeres del campo popular, que la batalla siempre es cultural, por lo cual saldremos a combatir dicho discurso milenario el cual fue justificador de las peores atrocidades que han sufrido las mujeres a lo largo de la Historia.

Lucha y organización para derrumbar al patriarcado.

No nos callamos más.

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