Oveja Negra

[ENTREVISTA] El derecho es un campo de lucha


14 de julio de 2016

Oveja Negra

El doctor Eugenio Raúl Zaffaroni fue entrevistado en el programa Incorregibles. Allí hace un recorrido sobre el tarifazo, corrupción y sobre cuáles son los temas que trabajará el campo del derecho en los próximos años. Incorregibles es parte del Colectivo de Medios OVEJA NEGRA. El programa se emite todos los jueves a las 19 por FM Boedo 88.1 o por internet en: www.fmboedo.com.ar

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¿Qué análisis haces del pedido de per saltum del Gobierno Nacional? ¿Pensas que hay un quiebre en la relación que se mostraba en estos meses más amistosa entre el gobierno y la corte?  

La corte argentina no abrió ningún per saltum desde 2004, 2003. Es decir, desde que se dejo la corte menemista nunca se abrió un per saltum. De modo que sería romper una tradición de 12 años. Yo no creo que se haga lugar a ese pedido, en principio creería que no. Ahí sí, la corte tiene que encarar la cosa porque la sentencia de La Plata va a llegar por vía de queja (y eso no es per saltum), es la instancia extraordinaria que se reserva el Estado. Llegar por vía de queja le va a tener que dar vista la procuración y va a tener que resolver algo.       

Se designaron los jueces de la corte. Estuvo cuestionado de alguna manera por algunos las designaciones y por otros no tanto el contenido sino la forma ¿Como venís viendo la nueva designación de los jueces en la corte?

Hay uno que la está integrando ya. La forma fue originariamente desprolija y después la emprolijaron, pero el problema no lo veo en las personas sino que veo una cuestión institucional directamente. Para mi es una cuestión institucional. Una corte de cinco personas es una corte muy reducida con poder de declaración de inconstitucionalidad y poder de casación de última instancia de las sentencias de todo el país. Me parece que reducir eso a un poder de cinco personas... Tendríamos que repensarlo un poco. Es la corte más chica que hay en todo el continente. La única corte que tiene cinco personas creo que es la de Uruguay, después las otras son más numerosas. Creo que la concentración de poder en pocas personas, por más de quienes sean es peligrosa, siempre riesgosa desde un punto de vista republicano. Por otra parte lo que veo y lo que vi durante 11 años trabajando en la corte, es que por vía de arbitrariedad se mete en cualquier materia y decide sobre cualquier materia, y la verdad es que no hay nadie que conozca todo el derecho. Uno conoce alguna rama del derecho, como la constitucional, y mirar por arriba del cerco alguna otra, pero ahí se acaba la capacidad humana del conocimiento del derecho. Y esto no es porque uno jura como ministro de la corte le baja el espíritu santo con un pentecostés que le da ciencia infusa de todo el derecho. Entonces creo que esas son cosas que habría que pensarlas como estructura institucional directamente. Ahora en la coyuntura están las tarifas, es grave, porque en definitiva se ha hecho una transferencia, si no me equivoco en la cifra de cerca de veinte mil millones de dólares, que pierde el estado al renunciar a las retenciones de la exportaciones agrícolas y mineras. Y recupera eso a través de dejar de pagar los subsidios de las tarifas de gas y luz. Es decir que con las tarifas libres de subsidios estamos compensando lo que se le transfirió a los agroexportadores.

Pensando en la represión a los trabajadores en el ingenio Ledesma en Jujuy y el nuevo encarcelamiento de militantes de la Túpac, entre ellos Raúl Noro, pareja de Milagro Sala ¿Cuál es su postura sobre el caso de Milagro Sala?

El caso de Milagro Sala es una total arbitrariedad. Todos los días están inventando imputaciones nuevas, pero además no se han dado cuenta de que la están imputando de asociación ilícita, y técnicamente todos los delitos que se cometen en asociación ilícita se cometen en concurso ideal, es decir, es un solo hecho y no múltiples hechos. Pero acá le abren causas por muchos más hechos, que se supone que tienen que haber sido cometidos en asociación ilícita. Me estoy refiriendo a las imputaciones, no a que sea cierto o no. Entonces no se puede porque se está desdoblando un hecho único, se está multiplicando un hecho único.

Sobre la audiencia del pasado 8 de abril en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a raíz del decreto de necesidad y urgencia 267. Quisiéramos remitirnos un poco a lo que fueron las recomendaciones de la comisión y específicamente a la declaración del relator de la libertad de expresión Edison Lanza, quien hablaba de cómo se iban implementando los cambios que estaban buscando. Teniendo en cuenta lo que fue esta audiencia, al día de hoy y sin perder de vista la irrupción de una patota en la redacción de Tiempo Argentino. ¿Cuál es su postura sobre la libertad de expresión y los medios de comunicación desde aquella audiencia?

Bueno, yo no podría opinar de cosas que entran al sistema interamericano, pero sí sobre las que entran en el sistema interamericano respecto de la Argentina. Porque aunque parece que hay alguna gente que no se ha enterado, yo no puedo intervenir. Ninguno de los siete jueces de la Corte Interamericana podemos intervenir en los casos que corresponden a nuestros respectivos países (no solo en sentencias, ni siquiera lo podemos hacer en las audiencias). De modo que tengo la total libertad de opinar acerca de esto porque nunca voy a poder intervenir. Creo que las recomendaciones de la Comisión Interamericana no se están cumpliendo. De alguna manera estamos viendo hechos que son lesivos de la libertad de prensa y fundamentalmente lo lesivo de la libertad de prensa es la monopolización de medios de comunicación. Este es el único caso en América Latina, y lo estoy viendo en otros países también, donde la lucha contra cualquier actividad monopólica es por la libertad de mercado. Acá parece que tocar la actividad monopólica es estar tocando la libertad, cuando es lo contrario.

¿Hay una regresión en materia de Derechos Humanos? Más allá de los casos que pueden ser aislados, o no.

Mira, me parece que hay una regresión básica. Indiscutiblemente que la transferencia de riqueza de determinado sector en perjuicio de otro sector, polariza la riqueza y eso nos aumenta el coeficiente de Gini, es decir, el indicador de inequidad en la distribución de la riqueza. Eso es una regresión en el derecho humano al desarrollo. América Latina es una región campeona en coeficiente de Gini. Por más que se hicieron esfuerzos en la última década nuestros coeficientes siguen siendo muy altos. Nosotros tenemos coeficientes de Gini más altos que África, que es más pobre pero tiene menos inequidad, menos desigualdad en la distribución. Nosotros tenemos más desigualdad en la distribución. Claro que eso es una regresión, que implica la violación de toda una serie de derechos diferentes. En la medida que vas aumentando la desigualdad social naturalmente que vas afectando derechos humanos.

Cuando se habla con relación a la corrupción, hay una condena fuerte. Hay un miramiento fuerte a complicidades, lentitudes y manejos de la justicia en este sentido. ¿Qué es lo que interpretas que sucede con el sentir social con relación a ese pedido?

Sin lugar a dudas ha habido gente corrupta, que cometieron delitos y está bien que los procesen y vayan presos. Lo que pasa es otra cosa que la estoy viendo aquí en Brasil, donde las fuerzas reaccionaria están llevando el embate contra los movimientos populares en función de una hipertrofia de la idea de corrupción. La corrupción que practican las corporaciones transnacionales es más limpia, en el sentido de que es más pulida y prolija. Pero es una corrupción que nos afecta mucho más a todos porque implica muchísimos millones de dólares. No son los ocho que se tiran por arriba de una reja, que en realidad a quien los tira hay que meterlo preso y no me cabe la menor duda. A través de determinados beneficios que reciben determinadas corporaciones trasnacionales, los perjudicados somos muchos más. Pero de cualquier manera, estar batiendo el parche solo por corrupción e incluso formulándose imputaciones recíprocas de corrupción, si creo que hay un gravísimo riesgo que es la antipolítica. Éste es el hall de entrada del autoritarismo.

Desde hace varios años y no solo en la universidad de Buenos Aires, vemos un perfil en el cual se enmarca el estudiante de derecho como una persona desentendida de las cuestiones sociales más sensibles, que solo va a la facultad a estudiar y en la cual también hay muy pocas prácticas. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Hay un movimiento mundial, sobretodo en Europa, que es lo que se llama el plan Bolonia de la Unión Europea. Este plan es un acuerdo por el cual se trata en materia de derecho, reducir los estudios a las materias codificadas y prácticas, eliminando todo lo que sea cultura general, todo lo que sea historia y todo lo que sea filosofía y sociología. Es gravísimo porque tiende a formar aparatitos que pueden ser luego utilizados simplemente como buenos gestores o gestores de lujo por las corporaciones transnacionales. Esa tendencia aparentemente tecnocrática y apolítica y aséptica y todo eso, es sumamente peligroso. De alguna manera nosotros hemos recibido una doctrina jurídica que en alguna medida pretende ser aséptica. Pero esto es absolutamente imposible porque el ser humano nunca puede prescindir de lo que es su naturaleza de animal político. Por otro lado, cualquier doctrina jurídica, todo eso que escribimos en los libros, es un programa político, porque lo estamos dirigiendo, sino para que lo escribimos, para que lo hacemos. Lo hacemos para que los operadores del sistema jurídico lo adopten y para que los jueces hagan sentencia conforme a lo que nosotros escribimos en nuestros libros. Es decir, lo dirigimos a un poder del Estado que es el poder judicial, es un poder de una rama del gobierno. Siendo un poder del Estado, cada sentencia es un acto político. De modo que lo que hacemos es una programación política, es técnica, pero política. Efectivamente negamos el carácter político de lo que estamos haciendo y nos enseñan muchas veces desde chiquitos, llegamos a la facultad, nos sentamos y tratan de esquisofrenizarnos. Incluso negándonos todo dato de realidad, acá se manejan relaciones normativas nos dicen.

¿Cuáles cree que son los debates que vienen en el mundo de las leyes, del derecho?

Viene el debate entre un derecho humano y un derecho inhumano. Ese es el debate que viene. Es decir, la lucha por hacer realidad la síntesis de los derechos humanos, que podemos sintetizar como todo ser humano es persona y por ende tiene que ser tratado y considerado como tal. Bueno, hacer realidad eso, llevarlo del deber ser al ser. Por otra parte sabemos que eso va a tener la resistencia inhumana. De modo que es un campo de lucha hoy el derecho. Cuando Marx decía "el derecho es el instrumento de las clases dominantes", describe pero no daba una esencia, pero después se mataron unos cuantos millones, los europeos se asustaron y se sentaron los estados declarando los derechos humanos y a partir de ahí el campo del derecho es un campo de lucha. Donde sabemos que cada paso que damos vamos a chocar con una resistencia.          

 

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